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RESUMEN
En diciembre de 2008, 1.215 compromisarios fueron protagonistas
de una de las asambleas más expectantes de los recientes
años de la empresa de fútbol español
REAL MADRID. La razón, los resultados de su principal
línea de producto en los estadios de Europa. Pero la
justificada reacción de los socios ante el colapso
deportivo, comenzaron a cotizar a la baja cuando se conocían
una por una las cuentas financieras y económicas del
ejercicio administrativo y comercial de la marca. Y poco a
poco el blanco de todos los disparos de las emociones encontradas,
el entonces presidente RAMÓN CALDERÓN, cambiaba
su adusto ceño: las cuentas de su ejercicio gerencial
eran aprobadas por 603 votos contra 442 y 52 abstenciones.
Entonces, el habitual debate de una de las organizaciones
más pluralista de la creciente industria del entretenimiento
ponía de nuevo en observación, que a pesar
de las manifestaciones de desasosiego que despierta el producto
fútbol en el consumidor (hincha) tras la actuación
de su equipo en los estadios, lo económico estabiliza
los comportamientos sociales. En el siguiente informe,
RAMÓN CABALLERO, de DEPORTE & NEGOCIOS, MADRID,
nos presenta puntos de vista de especialistas sobre este fenómeno
empresarial que ha convertido al club español en referente
mundial de la dirección de los negocios fuera de la
cancha sin que los resultados deportivos alteren su flujo
de caja a la hora de medir resultados...
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