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POR
RALF STEVEN ORION, DEPORTE & NEGOCIOS, LONDRES
RESUMEN
La
espléndida incursión de capitales extranjeros
por el atractivo territorio de la Liga inglesa es hoy historia.
La abrupta llegada de la recesión económica puso
en retirada a los osados ricos, que sin mayor estudio de riesgo,
jugaban millonarias inversiones para fungir como propietarios
de las marcas deportivas más sonoras. El pionero de esta
avanzada, ROMAN ABRAMOVICH, dueño del CHELSEA, mira impávido
como su patrimonio cae de 23.500 a 3.300 millones de dólares.
La crisis financiera ha hecho hueco en la riqueza de los inversores
potenciales. El periodo de enormes ganancias para los accionistas
y de récords de inversión en los clubes ya no
está en escena. El islandés BJORGOLFUR GUDMUNDSSON
se ve forzado a poner de nuevo en venta el WEST HAM. El gobierno
de Estados Unidos tuvo que salir al rescate de AIG, patrocinador
del MANCHESTER UNITED, mientras que su similar británico
tomó igual medida con NORTHERN ROCK, socio corporativo
del NEWCASTLE UNITED. La mirada de KEITH HARRIS, de la empresa
Seymour Pierce y el banquero mercantil que predijo que una serie
de hombres de negocios se harían con los equipos de la
Premier League, es que "los clubs tienen que darse cuenta
de que hay que volver a los fundamentos básicos de la
gestión de sus recursos. Hemos atravesado una época
en la que los equipos estaban gastando más de la cuenta,
con jugadores corrientes exigiendo desmesuradas cuotas de transferencia
y sueldos. El clima ha cambiado, y las absorciones no van a
ser la solución a los problemas que ellos mismos crearon
hace dos años. El suministro de dinero de los ricos ha
llegado a su fin"....
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