| Salud,
es MUTACIÓN. Quiere decir, empeoramiento
o mejoría. Y las organizaciones del deporte
son propensas a estos cambios intermitentes de los
sistemas productivos de la economía. En efecto,
los buenos resultados en los estadios de competencia
dejan tranquilidad, pero no son suficientes para
la gerencia. Una aplicación a este suceso
parece tenerla JOAN LAPORTA ESTRUCH, ex presidente
de la unidad BARCELONA FC: "Lo más
difícil de gestionar una empresa del entretenimiento
es el entorno. Desde 2003, he lidiado con épocas
de bonanza cuando los títulos de las dos
Ligas y una Champions. Pero también con otras
de sequía por la falta de campeonatos y como
consecuencia, la inestabilidad institucional. Alrededor
de una marca del producto fútbol hay grupos
de presión mediáticos y económicos,
porque se trata de una entidad que tiene una fuerza
social importante, pero también fuerza
económica".
La
gerencia de LAPORTA ESTRUCH (2003 a 2010) ha sido
hasta ahora una de las más rentables en
los más de 100 años de vida del
club, pero su habilidad para pilotar no ha sido
suficiente contra la MUTUACIÓN de la enfermedad
crónica que ataca el corazón comercial
de las empresas deportivas. A mitad de 2008, después
de una temporada marcada por la ausencia de títulos,
fue sometido a una moción de censura. La
solvencia financiera del BARCELONA no contó.
Ocho miembros de la junta directiva, encabezados
por FERRAN SORIANO, vicepresidente económico,
dimitieron como consecuencia de la situación.
Un mes más tarde, recuperó la tranquilidad
corporativa gracias a que logró el respaldo
del 52,7%, de los compromisarios representados
en la asamblea general ordinaria. "Ya
he visto pasar a cuatro o cinco presidentes por
el Real Madrid desde que estoy al frente del Barça.
Hemos conseguido estabilidad institucional, pero
a costa de sufrir bastante y de muchas decepciones
personales. Si eres directivo y te dedicas al
marketing y organizas un partido de la selección
catalana en el CAMP NOU en el que el Barça
no cobra, estás incurriendo en una incompatibilidad;
lo mismo sucede si cobras comisiones por traspaso
de jugadores o vendes imagen de jugadores".
Los
puntos de vista del ejecutivo de la marca española
nos enseñan que el comportamiento del 'producto
fútbol', y en general el de todas las líneas
del deporte, es un 'juego' permanente entre el
empeoramiento y la mejoría. Esta afirmación
se traduce en que 'el EQUILIBRIO es un OCASIONAL'
visitante de los estadios de la productividad
de las sociedades del deporte. La razón,
sus características de intangible, efímero,
experimental y subjetivo generan en el cliente
(seguidores, fans, hinchas) una carga emocional
difícil de administrar. El triunfo en el
terreno de juego de su divisa (léase equipo
o marca de sus afectos) nunca será consuetudinario
(costumbre) como quisiera el consumidor. Si no
ocurriera así se perdería la principal
motivación de su convocatoria: la INCERTIDUMBRE
de no saber lo que ocurrirá en el recinto
de la competencia.
En
efecto, durante toda la fase de actuación
en el escenario de competencia, el CONSUMIDOR padece
con intensidad la metamorfosis de los efectos de
la victoria y la derrota con una posición
conductual de satisfacción relativa que expresará
sobre la marca (equipo) con aceptación y
rechazo de acuerdo con la consecuencia del hecho.
"No es cierto que cuando la pelota entra todo
va bien; la fuerza que irradia el fútbol
hace que tengas que estar siempre alerta":
JOAN LAPORTA ESTRUCH, ex presidente BARCELONA FC. |