No
es exageración. Sólo dos semanas en
el mercado fueron suficientes como indicador sobre
el comportamiento de los bonos emitidos por el MANCHESTER
UNITED para paliar su gigantesca deuda: cayeron
estrepitosamente el 7%, situándolos entre
los con peor rendimiento que haya ofrecido cualquier
empresa en el último año. Acosada
por las deudas, la familia GLAZER, dueña
de la marca deportiva, lanzó títulos
por valor de 500 millones de libras (más
de 800 millones de dólares) para refinanciar
parte de los pasivos, lo que no cayó nada
bien entre los seguidores de la empresa deportiva.
ALEX
RITSON, periodista de economía de la BBC,
recuerda que cuando el magnate de los deportes
estadounidense MALCOLM GLAZER compró el
MANCHESTER UNITED, hace unos cinco años,
tomó prestada una técnica de la
industria de capitales. Acordó un préstamo
con los bancos para comprar el club y prometió
pagar los intereses con las ganancias que éste
generara.
Pero
las casas financieras aumentaron tanto las tasas
de interés que el año pasado el
magnate tuvo que desembolsar 110 millones de dólares
sólo en intereses, lo que se tradujo en
apenas 10 millones de ganancias.
Hace
poco, la familia GLAZER acudió a los mercados
de bonos para intentar recortar su deuda. Emitió
lo que se conoce como BONOS BASURA por valor de
800 millones de dólares, con un interés
del 9%, y utilizó el dinero recolectado
para saldar la deuda con los bancos.
El resultado: el precio de los títulos
valores en libras ha caído al 93% de su
valor nominal, mientras que los cupones en dólares
han bajado hasta el 94,5%. Esto significa que
los inversionistas ya tienen pérdidas.
El
lanzamiento de los billetes fue avalado por todos
los activos de la empresa deportiva, lo que implicaría
que si el club no pudiera pagar sus intereses, se
vería forzado a vender a sus jugadores. O,
incluso, deshacerse del legendario estadio OLD TRAFFORD.
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