La
aparición oficial de la televisión digital de
Alta Definición (HDTV) a partir del 8 de agosto de 2008
con los Juegos Olímpicos de Pekín, será
un suceso que marcará grandes cambios en la industria
del deporte, no sólo por el avance tecnológico
que pondrá a prueba la capacidad logística y económica
de las empresas productoras para 'servir' el nuevo servicio
de Alta Calidad sino por las consecuencias financieras sobre
los derechos de retransmisión y la venta de los portafolios
comerciales del 'Producto Deporte'. Los chinos quieren marcar
la historia del deporte con un acontecimiento de impacto en
todos campos de su próspera economía. La tecnología
también será protagonista del oro olímpico.
Con la retransmisión de Alta Definición desde
Pekín 2008, el espectador de Norteamérica, Australia,
Europa, Japón, Corea y la propia China será trasladado
al estadio con una imagen tan parecida o casi igual a la del
cine. La llamada HDTV (High Definition Televisión) emplea
dos millones de puntos hasta encontrar resoluciones de 1.920
por 1.080 píxeles (altísima calidad), frente a
los 640 por 480 de un televisor común (todo lo que uno
ve en el TV está formado por la unión de muchos
puntos de colores, y entre más puntos se usen para cada
imagen, más definida se verá). Otra bondad es
el audio Dolby Digital superior al de un CD de música
y que permite los trucos tipo sala de cine, como el sonido envolvente.
Además, los televisores HDTV son de proporciones rectangulares
como una pantalla de cine.