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RESUMEN
En
enero de 2007, el directorio de VISA le pidió a su Vicepresidente
Ejecutivo JOHN ELKINS explicar por qué la líder
mundial de dinero plástico debía estar en las
próximas Copas globales Sudáfrica (2010) y Brasil
(2014), como lo había pedido dos años atrás.
Su respuesta fue convincente: "porque sabemos de primera
mano cuán valiosa es una propiedad deportiva global en
la gestión comercial. Porque son y serán puntos
estratégicos para nuestra marca. Fusionarnos con la FIFA
representa una extraordinaria plataforma mercadotécnica
que nos permitirá una fluida comunicación de marketing
con millones de consumidores gracias a la enorme popularidad
del fútbol en 214 países". Cinco meses después,
el holding del fútbol confirmaba que la americana de
servicios financieros era el sexto socio de la FIFA con derechos
en todo el mundo para las competiciones que van del 2007 al
2014. Fueron 150 millones de euros de inversión, aunque
de la cifra, la transnacional deportiva tuvo que reconocer 90
millones a su ex socio MASTERCARD como parte del castigo judicial
que impuso la jueza federal de Estados Unidos, LORETTA PRESKA
por traición comercial tras 16 años de matrimonio
corporativo. Esta
radiografía de la industria nos sirve de referencia para
distinguir las cinco variables que identifican el PRODUCTO DEPORTE
como un bien de consumo y fuente de inversión económica,
política y social.
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