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POR
GIORGIO CAPIROSSI, ROMA
RESUMEN
En
la distinguida y exclusiva sociedad de la industria del automovilismo
deportivo se le conoce como el 'señor 20 por ciento'.
Pero no es el típico comisionista encargado de sumar
millones a los bolsillos de los funcionarios públicos
para que inclinen decisiones fraudulentas. No. WILLIAM FRIEDRICH
WEBER es el profesional del marketing y relaciones públicas
que convirtió a MICHAEL SCHUMACHER en el producto más
rentable de la rica y poderosa industria de la Fórmula
1. Al hombre imparable en los circuitos mundiales de la Gran
Carpa, le consiguió el contrato profesional mejor remunerado
en el mundo el deporte...¿32, 40, 50 ó 70 millones
de dólares? La cifra es un 'secreto a medias'. Los diarios
italianos especulan que recibió 150 millones de euros
durante las temporadas de 2005 y 2006. Y que MARLBORO, el entonces
principal inversor de la escudería, cargó a su
millonario presupuesto publicitario. También le enseñó
a SCHUMACHER que el futuro sería placentero si AGARRABA
TODO. No importaba si se promocionaba con su rostro o su firma
un preservativo, lombrices para pesca, auto último modelo
o inodoros descartables, juguetes, cosméticos, máquinas
de afeitar, electrodomésticos (una aspiradora con su
nombre vendió 60.000 unidades), caramelos, pastas, un
libro con las recetas de sus platos preferidos, integradores
dietéticos, scooters (vendieron 250.000) y jugo de manzana.
En total son 4.000 productos.
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