|
POR
CÉSAR MORANTES, RÍO DE JANEIRO
RESUMEN
GUSTAVO
KUERTEN, la figura desgarbada de surfista que se negó
aprender cómo hacer el nudo de la corbata y que cuando
ganaba hacía corazones en el suelo, se va de la industria
de tenis en medio de la soledad del olvido de la fama, las secuelas
físicas de las operaciones cadera y con el dolor de alma
por la muerte de su hermano GUILHERME. Durante la vida productiva,
GUGA ganó tres Grandes Títulos del Abierto Francés,
17 títulos del circuito mundial ATP y 43 semanas como
número uno global. Pero la sequía de éxitos
en los campos de juego por las continuas lesiones produjo el
retiro de los patrocinadores que durante su alta producción
mediática ganaron ruido y persuasión gracias al
cotizado reconocimiento del atleta en los mercados de consumo.
El Banco de Brasil, controlado por el Estado, consideró
que su apoyo corporativo había terminado por no corresponder
con sus objetivos de comunicación de marketing. Durante
seis temporadas, la casa financiera pagó 5,9 millones
de dólares por la imagen persuasiva del atleta. Sólo
el fabricante de raquetas Head mantiene un contrato comercial
con el campeón del ROLAND GARROS de 1997, 2000 y 2001
y entonces modelo consentido de las famosas marcas Olympus y
Motorola.
|