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RESUMEN
Uno de los 'casos de gerencia' más discutido en
los directorios de las empresas modernas es el de STEVE JOBS
(foto), presidente y fundador de Apple. Su máxima, "NO
HAY QUE RENDIRSE ANTE EL FRACASO". Jamás se rindió.
Ni siquiera cuando fue despedido de la empresa que había
fundado. Cuando tenía 20 años, creó Apple
en el garaje de sus padres junto a su amigo STEVE WOZNIAK. En
tan sólo siete años, la marca se convirtió
en una empresa de 4.000 empleados y él, en el millonario
más joven de EEUU. El primer fracaso vino con el desastre
del Apple III, en 1980. La falta de un ventilador fue la falla
técnica para que muchos equipos se sobrecalentaran. Miles
de Apple III debieron sustituirse. Meses más tarde, en
noviembre de 1981, la compañía lanzaba una nueva
versión de este modelo. También fracasó.
Después llego el Macintosh, del que no se vendieron tantas
unidades como se esperaba. Comenzaron las tensiones en la cúpula
directiva, hasta que, en 1985, fue despedido. Nunca se vino
abajo; su espíritu emprendedor lo llevó a crear
una nueva empresa llamada NEXT, que también fracasaría,
y otra empresa, PIXAR, que haría historia en la industria
de la animación. En 1997, JOBS se convirtió de
nuevo en presidente de Apple, relanzó el Macintosh y
apostó por el último gran éxito de la compañía:
el iPod. Esta lección de perseverancia que bien se puede
fusionar con las del padre del MANAGEMENTE MODERNO, PETER DRUCKER,
como aquella que "donde hay una empresa de éxito,
alguien tomó alguna vez una decisión valiente",
es un legado para los directivos que van a pilotar las empresas
del deporte del siglo XXI.
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