|
POR
LUCKAS EMILIO ASCÁRRAGA, NUEVA YORK
El típico anuncio de televisión de 30 segundos
de duración, tradicionalmente considerado el pilar del
marketing de masas, ha perdido influencia a medida que las nuevas
tecnologías (Internet, televisión por cable y
televisión a la carta), fragmentan las audiencias. Sin
embargo, únicamente los más grandes sucesos en
la televisión como el SUPER BOWL, los JUEGOS OLÍMPICOS,
la COPA MUNDO DE FÚTBOL, los premios OSCAR y los GRAMMYS
tienen el poder para captar la atención de decenas de
millones de telespectadores en tiempo real.
RESUMEN
Para el sector de la publicidad y millones de telespectadores,
la SUPER BOWL es una serie de divertidos anuncios de televisión,
como el de los Cavernícolas que inventan la rueda para
transportar una hielera para cervezas hecha de piedra y un comprador
de un automóvil enlista la ayuda de un guerrero tribal
en caso de que necesite algo de negociación extra en
sus transacciones. Pero para los publicistas que los hacen y
los compran, el primer domingo de febrero es un día de
nerviosismo y recelo por la oportunidad de llegar a una audiencia
superior a los 90 millones de personas con un solo impacto,
algo cada vez más difícil de lograr en cualquier
otro medio. "Hay muy pocos medios de comunicación
que pueden alcanzar audiencias de ese tamaño y todavía
tiene mayor valor no sólo llegar a tanta gente sino el
hacerlo de una manera tan cautivadora", explica ANDY DONCHIN,
director nacional de transmisiones en CARAT, un gran comprador
y planificador de campañas publicitarias. El precio de
un cartel de 30 segundos durante el show de 2008, marcó
por encima de los 2.7 millones de dólares...
|