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POR
LUCKAS EMILIO ASCÁRRAGA, D&N NUEVA YORK
RESUMEN
Fiel al modelo económico de la nación, la industria
del deporte de Estados Unidos también practica el libre
mercado tanto en el desarrollo del portafolio de servicio que
se deriva de cada liga profesional como en el sistema laboral
que regula los salarios de los jugadores. Un esquema de libre
oferta y demanda cuyo 'juego empresarial' tiene fundamento en
las franquicias controladas por hombres de negocios que avizoran
en el entretenimiento un valor agregado de sus millonarias fortunas
invertidas en actividades sin mínima correspondencia con
el deporte, pero muy cerca del ego que levanta sentirse cómplices
del pasatiempo más concurrido entre los habitantes del
país del consumismo. Sin embargo, en los recientes años
lo que parecía una industria alejada de los problemas económicos
por su holgura financiera proveniente del mercadeo y la venta
de derechos, comienza un declive peligroso que desvela los excesos
y sutilezas que durante años los dueños de las franquicias
consintieron para mantener vivo el espectáculo: los sueldos
de los jugadores, hoy por fuera del control de los empresarios,
pero un tema hábilmente manejado por los sindicatos que
permite el modelo económico de libre mercado.
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