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POR
GIORGIO CAPIROSSI, ROMA
RESUMEN
El
negocio de los deportistas de confiar sus fortunas a paraísos
fiscales está en el sigilo y en las garantías que
reciben al declarar los ingresos tanto por sus actuaciones en
los estadios como por los contratos de patrocinio. El patrimonio
queda en el secreto bancario del sistema financiero y sus dineros
liberados de las tasas impositivas. Suerte contraria ocurriría
si lo hicieran en sus países de nacimiento...
El sonoro caso de evasión fiscal que la Agencia Tributaria
italiana reclama al campeón de motociclismo VALENTINO ROSSI
de 112 millones de euros, incluida una multa y los intereses,
por no haber declarado ingresos por 60 millones de euros en el
periodo de 2000 a 2004, nos enseña el OTRO JUEGO de las
estrellas del deporte por la protección de los ingresos
durante su activa vida deportiva y comercial. Al frente está
HACIENDA, el más peligroso rival de cuantos chocan en los
grandes estadios, ya que su exigente método de juego no
es el estado físico ni las estrategias de campo. Su táctica
es inquisidora hasta lograr una buena parte de los millonarios
dividendos que los deportistas consiguen en los estadios como
recompensa al esfuerzo atlético y poder persuasivo en los
mercados de consumo...
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