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PERFIL COMERCIAL
Glamour,
pasarela, títulos deportivos y marketing
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POR
LUCKAS EMILIO ASCÁRRAGA, NUEVA YORK
RESUMEN
Cuando
en julio de 2004, la rusa María Sharapova ganaba
el título del Abierto de Wimbledon y el salto a la fama,
intentó marcar distancia con su compatriota Anna Kournikova,
un producto mediático que gracias a su particular belleza,
fue exaltada a Top Model sin conocer el éxito deportivo
en un escenario de competencia. Ante las cámaras aseguró
que 'exhibir su figura en la pasarela', no era prioritario.
Pero la realidad fuera del escenario era otra. La agencia americana
de Marketing IMG, que dos áños atrás se
anticipó a fichar el promisorio producto 'empacado' en
su fábrica de talentos Nick Bolletieri, le enseñó
que para sumar dinero y fama, jugar al glamour era fundamental
en la industria de consumo. ¿Otra Kournikova? "Jamás.
Si puedo elegir, nunca querré parecerme a Kournikova.
A mí me gusta el tenis por encima de todo y quiero ser
la número 1. Es difícil admirar a alguien que
no ha ganado un torneo. Nunca tuve jugadoras favoritas en el
tenis y prefiero creer en mí por encima de lo demás.
La moda para mí es un hobbie, que me gusta siempre que
no interrumpa mi trabajo en el tenis para seguir mi proyección".
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