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Chile, la EMPRESA es una institución
vital para sus más de 17 millones de
habitantes que promedian índices
de desarrollo humano, porcentaje de globalización,
PIB per cápita, nivel de crecimiento
económico y calidad de vida entre los
más altos de América Latina.
Por lo tanto, no estaban dispuestos a ver
desmoronar uno de sus arquetipos: El club
COLO -COLO... |
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RESUMEN
Con
tanta gente ejecutiva y exitosa en la dirección
del sector privado chileno, ¿cómo
es que no se impidió en 2004 que el icono
institucional de su fútbol llegara al colapso
financiero? Pero ocurrió. COLO - COLO,
la mayor conexión emocional de marca deportiva
con el pueblo austral después de su selección
nacional, tocó fondo con deudas superiores
a los 54 millones de dólares. Todo a su alrededor
era calamitoso. El rendimiento en los estadios pobre
y sus millones de consumidores convertían
la pasión en protesta, mientras que los acreedores
se sentían impávidos ante la falta
de garantías para recuperar sus inversiones.
El fisco también reclamaba millones por cargas
impositivas sin pagar. Los activos emblemáticos
desde 1925 como el Estadio Monumental y su MARCA
eran parte de los inventarios judiciales. Todo era
hecatombe. Pero la turbulencia que amenazaba no
solo el fútbol sino el resto de su deporte,
encontró salidas muy del espíritu
batallador, nacionalista y creativo propio de los
chilenos para resolver en situaciones de aflicción
ya sea por la implacable naturaleza o por los vaivenes
de su novel democracia. El concepto de EMPRESA es
una institución vital para los más
de sus 17 millones de habitantes que promedian índices
de desarrollo humano, porcentaje de globalización,
PIB per cápita, nivel de crecimiento económico
y calidad de vida entre los más altos de
América Latina. No estaban dispuestos
a ver desmoronar uno de sus arquetipos. Era un asunto
de reputación. Se trataba de recuperar el
lugar de COLO - COLO entre las instituciones más
respetadas de la sociedad chilena. Podría
ser un proceso largo y complejo. Pero lo lograron
con cambios profundos en la estructura del deporte
desde un modelo privado apadrinado por el estado.
Así nace el prototipo Sociedad Anónima
Deportiva (SAD), que desde hace 7 años inició
el camino de transformar el nombre de los clubes
y las federaciones por los de marcas
rentables
en y fuera de los estadios. Uno de los resultados,
COLO - COLO: de un pasado reciente de desastre
a una próspera unidad de negocios digna de
ser imitada por el resto de América Hispana.
¿Cómo se produjo este reinvento? Siga
la lectura y conozca la estrategia de organización
y gestión aplicada para restablecer la confianza
de una institución dañada... |