|
POR
RAMÓN CABALLERO, D&N MADRID
RESUMEN
Cuando
hace dos años la surcoreana Samsung, uno de los líderes
mundiales en tecnologías digitales y telecomunicaciones,
anunciaba que su marca jugaría durante los cuatro años
siguientes en la camiseta del Chelsea Football Club, iniciaba
así el nuevo plan de inversión de patrocinio centrado
en una comunicación más pasional y con deportes
de alta convocatoria de masas. Entonces destinó 73.6 millones
de euros para ganar el derecho preferencial. Hasta ahora su comunicación
de persuasión en la industria del deporte estaba unida
a los Juegos Olímpicos y líneas elitistas como la
equitación y el golf. El giro de la inversión de
patrocinio hacia deportes populares es a criterio del Vicepresidente
Comunicación Corporativa, Sunnny Hwang, una estrategia
de equilibrio de la imagen de marca. "Creíamos que
como marca de prestigio habíamos llegado a un tope y que
podríamos llegar mucho más lejos. Ahora hemos decidido
cambiar un poco esta línea y acercarnos a una vía
más pasional, a deportes que arrastran masas. En todo el
mundo hemos visto que el fútbol es el deporte por excelencia
y seguiremos por ese camino, sea patrocinando equipos, ligas o
competiciones. También queremos incrementar nuestra visibilidad
en Estados Unidos, y patrocinaremos algún equipo de fútbol
americano o béisbol".
|