La
democracia sexual del deporte Una mirada a los sucesos que dieron origen a
la apertura transexual en los estadios de consumo del producto
deporte
RESUMEN
Los
Juegos Olímpicos de Pekín 2008 no serán sólo
el reinvento de la tecnología, el reconocimiento de la
marca País de China, la puesta de las nuevas tendencias
del marketing y la publicidad o el escenario de la guerra de marcas
entre norteamericanos y chinos por la supremacía del nuevo
orden mundial del deporte. Más allá, el sexo romperá
las barreras de desigualdad. Transexuales y homosexuales dejarán
sus temores para presentarse con plena libertad ante una sociedad
rebelde que durante siglos los ha marginado de lo público.
La decisión de la principal transnacional del deporte se
produjo hace 4 años. Contario al escarnio público
que temía el Comité Olímpico Internacional,
COI, esta fue aceptada si mayores reparos por sus 205 filiales
en los cinco continentes. Era parte del reinvento de la nueva
dinámica de gerencia impuesta por el médico belga
JACQUES ROGGE, que al asumir cuatro años atrás en
Moscú la presidencia, se había comprometido un reordenamiento
en todos los niveles de los Juegos Olímpicos hacia el acceso
pleno de las diversas culturas y movimientos liberales del Tercer
Milenio. En efecto, el beneplácito para la llegada de los
transexuales a las pistas y estadios es parte de la estrategia
de democratización de un producto que tras escándalos
de sobornos, dopaje y vejez directiva veía la señal
de peligro a corta distancia.
DESCRIPCIÓN
Referencia: informe
Tema: apertura igualdad de sexos
Número de páginas:
12
Fecha de publicación:
abril de 2008
Idioma: español
CONTENIDO - Se derriba la última barrera sobre la igualdad
de sexos
- En el estadio de los transexuales
- Del armario ante el mundo
- Alta demanda, baja visibilidad
- Acoso sexual en el campo de juego