Edición global, Diciembre 2 de 2008
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PEDAGOGÍA/Léxico ejecutivo
El lenguaje del patrocinio


El historiador alemán KLAUS HEINEMANN lo define como una relación de prestación - contraprestación entre ofertantes del deporte (deportistas, equipos, clubes, federaciones) y empresas económicas en la que estas últimas invierten en cumplimiento de sus propios objetivos de mercadeo y de comunicación. Y en la que las unidades deportivas ceden derechos propios a cambio de dinero, medios materiales y prestaciones de servicios para poder realizar mejor sus objetivos.
Para BRUNS, consiste en la planificación, organización, realización y control de diferentes actividades relacionadas con la aportación de dinero, medios materiales y servicios por parte de las empresas para personas y organizaciones en el ámbito deportivo, cultural y social con el fin de llevar a cabo objetivos empresariales de mercadeo.

Mientras que MEENAGHAN, explica que el patrocinio puede ser considerado como una prestación de ayuda de tipo económico o en especie que una organización comercial da a una actividad con el fin de alcanzar objetivos de ruido y persuasión.

Los tres investigadores coinciden que el PATROCINIO DEPORTIVO consiste en un negocio de reciprocidad entre dos partes, donde se especifican con precisión las prestaciones y contraprestaciones. Las relaciones se dirigen funcional y específicamente a la correspondiente ventaja individual. Y se produce sobre la base de un proceso de planificación y de decisión. Para el PATROCINADOR está estrechamente relacionado con otros instrumentos de la política empresarial de comunicación. Para el PATROCINADO es un elemento de su presupuesto total de ingresos.

HEINEMANN explica que el éxito del patrocinio deportivo se registra cuando existe una integración sistemática en la política empresarial. El hecho que sea un instrumento complementario de comunicación a ser integrado en todas las estrategias de mercado de la empresa, presupone que existe una idea clara sobre los objetivos y la filosofía de la empresa, la cultura empresarial y los objetivos del mercadeo. Únicamente sobre esta base se puede valorar la importancia del PATROCINIO. Se trata, por tanto, de un contrato en el que los sujetos intervinientes intercambian mutuamente contraprestaciones: la publicidad y la ayuda.

Colegimos entonces, que PATROCINAR es invertir con fines persuasivos. PATROCINIO es la protección del que invierte. Y PATROCINADOR, la persona física o jurídica que, con fines publicitarios o propagandísticos, paga o sufraga los gastos que ciertas actividades artísticas, humanitarias o deportivas.

Pero más allá de la semántica anterior, PATROCINIO es una herramienta clave dentro de la GERENCIA DE MARCA. Es un acuerdo estratégico con otras marcas para potenciar (a través de los medios que brinda la ejecución del producto deporte), la exposición y el valor de ambas.

Fíjense que aquí hablamos de POTENCIAR ESFUERZOS. Desde el punto de vista estratégico el PATROCINIO deberá ser no sólo una oportunidad de obtener ingresos, sino la posibilidad de prestigiar a la propia MARCA, evento o producto que se abre a la política de asociación corporativa.

FUENTE:
Catedráticos Escuela DEPORTE & NEGOCIOS